lunes, 16 de abril de 2012

Estructura criminal tras secuestros, violaciones y asesinatos de mujeres en Juárez


16 de abril del 2012

Los Ángeles Press sigue ahondado en la investigación de la realidad oculta  tras las “desaparecidas de Ciudad Juárez”, una realidad que nos lleva hasta una red criminal organizada que secuestra de forma sistemática a jovencitas desde 2008, con el silencio cómplice del Estado. Decenas de adolescentes víctimas de esta red se han localizado asesinadas. Cientos todavía siguen ocultas en el desierto del Valle de Juárez y en el propio SEMEFO
El valle de Juárez Foto: Javier Juárez
Por Javier Juárez
CIUDAD JUÁREZ, México.- Idaly Juache Laguna tenía 19 años cuando desapareció el 23 de febrero de 2010. Hoy, 16 de abril de 2012, las autoridades confirmaron a su madre, Norma Laguna, que las pruebas de ADN han revelado que el cuerpo de su hija es uno de los 159 “almacenados” en el SEMEFO. En el último año los restos de 17 jovencitas reportadas como desaparecidas han sido identificados y entregados ya a sus familias. Más de un centenar de familias siguen sumidos en la incertidumbre y la desesperación.
Idalí Juache Laguna, buscada intensamente por su madre Norma Laguna.
Son niñas de entre 15 y 19 años. Guapas, de familias humildes, inocentes, la mayoría de ellas vistas por última vez en la zona centro de Ciudad Juárez. Tras años de lucha y rabia las madres de adolescentes desaparecidas de Ciudad Juárez comenzaron a aceptar sus peores sospechas y a asumir entre lágrimas de ira, de impotencia, que pese a su denuncia, muchas de las niñas se han localizado asesinadas y que sus cuerpos están ocultos en la morgue.
La Justicia Internacional parecería mirar hacia otro lado ante un genocidio sistemático de jovencitas inocentes, ante un feminicidio silenciado cuyos datos multiplican las escalofriantes cifras que en los años 90 hicieron que la visión internacional se fijara en Juárez como símbolo de lucha contra la impunidad. Los datos de entonces suponen una burla frente a un presente más atroz aún, con más de 500 mujeres asesinadas en poco más de dos años y más de 200 adolescentes desaparecidas en el último lustro.
Sólo la lucha de las madres de las propias niñas ha conseguido destapar la red de mentiras existente tras las investigaciones de los casos de desaparecidas. El amor por sus hijas ha superado cualquier miedo, y su afán por conseguir la verdad ha abierto la puerta a investigaciones que han desembocado en una campaña de acoso y amenazas contra todos aquellos que intentan poner luz a esta realidad acallada.
Desde Los Ángeles Press se ha sufrido en primera persona esta campaña de acoso, que nos ha llevado a sufrir una persecución en coche y amenazas de muerte telefónicas como respuesta a nuestras denuncias. Aún así, pese a estas represalias diseñadas dentro de una campaña más compleja aún para tratar de impedir la investigación y acallar la denuncia, se ha profundizado en destapar las autorías de estos capítulos. Los nombres de los integrantes de estas redes.
Fruto de esta investigación, desde Los Ángeles Press se revela la existencia de una estructura criminal organizada en Ciudad Juárez, en la que participan autoridades con su complicidad y silencio. Los secuestros, el cautiverio y los asesinatos de cientos de niñas inocentes son el objetivo de esta red, liderada por tres hombres, quienes raptan jovencitas en el centro de Juárez de forma sistemática.
Las niñas son retenidas en Ciudad Juárez y en el Valle de Juárez. Según nuestra investigación desde Los Ángeles Press, “las chicas son usadas por ellos durante los días siguientes a su levantón, y normalmente se encuentran en cautiverio de entre 3 y 4 semanas”. En esta línea de investigación, se trata de una red que secuestra a niñas y adolescentes con ciertas características de belleza para utilizarlas como carnada y para su propia depredación sexual. Después de varias semanas, algunas incluso meses, suelen asesinarlas antes de llegar al segundo mes de secuestradas”. También, la esta investigación ha confirmado que la aparición de los cuerpos en una misma zona “no es casual, es consecuencia de que las niñas son víctimas de una misma estructura que ha actuado, al menos con el mismo patrón criminal desde 2008”.